YO NO QUIERO A BULNES VESTIDO CON ROPA AJENA GANCHO

Que la Provincia de Ñuble está conformada por una variopinta diversidad de comunas, cada una con costumbre e historias generadas a esfuerzo y por muchos años, es una realidad que no aguanta análisis, sin embargo ¿qué pasa cuando gente sin compromiso, ni arraigo elige cambiar la imagen de una ciudad sin consultar al ciudadano, al que nació, vive y pela el ajo día a día en su comuna? Esta realidad, desubicada, antojadiza y mal realizada, la podemos advertir en la pequeña ciudad de Bulnes. Una ciudad eminentemente agrícola, y famosa en Chile por sus Camelias, al menos eso es lo que la resalta entre todas las comunas que conforman la Provincia de Ñuble.

Con añoranzas casi nostálgicas, todos recordamos la camelia, la ciudad de las camelias, un concepto universal para Ñuble, el que hoy en día ha sido reemplazado de manera arbitraria y errónea por gente que sin duda ha querido poner su impronta personal, todos “hijos de la gallina degollada” (lea el libro y verá cómo eran los personajes que mataron la gallina) pero a costa de la sensatez que nos indica que toda imagen corporativa de una comuna, primero debe ser llamada a consulta popular, a consulta ciudadana.

Este ejercicio democrático, inclusivo, participativo, no se produjo en Bulnes, por el contrario, fue una fórmula tratada entre cuatro paredes y que no tiene nada que ver con la realidad comunal. Una falta de respeto de personas ajenas a la realidad y al territorio. Ajenas a lo que significa Ñuble como tierra de héroes, artistas, artesanos y agricultores.

-Esta columna nace de una conversación que seguí atentamente en Facebook, donde el Señor Gonzalo Fuentes, ex Jefe de Secplan, tuvo la valentía de indicar que la imagen objetivo está mal elegida y a mi parecer, muy mal planteada. Yo soy una persona que no nació en Bulnes, pero sí soy conocedor de la mayoría de sus sectores rurales y amante de la idiosincrasia de la gente de campo, a la que visité muchas veces junto a mi familia. -Debo reconocer que siento una pena infinita desde el momento que tuve acceso a la imagen corporativa de una nueva estructura disfuncional a la lógica campesina, y que se acomoda plenamente a la ciudad de Quillón. Bulnes no es turístico ni gastronómico. Esas rutas no están diseñadas, ni existen. Para eso se necesitan condiciones con las cuales Bulnes no cuenta y realmente este nivel de desacierto amerita un rechazo rotundo a un cambio equivocado y casi negligente.

La imagen ciudad siempre debe concebirse como “funcional”, es decir, como un lugar para desarrollar integralmente y con recursos endémicos del lugar con estructura y posicionamiento. -Lo primero que se les viene a la cabeza a los Ñublensinos cuando se menciona a Bulnes es la Camelia y después es el Agro, nada más, por lo tanto eso es Bulnes, y si la comuna en su conjunto quisiera ser percibida de otra forma, debe primero emprender un proceso lento, que apunte a contar con los elementos que den forma a la visión del Bulnes que se quiere. En este sentido la nueva percepción de Bulnes, no da la posibilidad de reportar ascendencia entre sus pares, entre su gente, porque el agricultor y la cultivadora de Camelias, no está incluida en este experimento, fallido, osado y absolutamente falto de respeto hacia la idiosincrasia de esta noble tierra agrícola de sembradíos eternos y de flores insignes, únicas y deseadas.

¿Y LAS AUTORIDADES?
“No se debe exigir a la autoridad de turno, cuyo cargo dura 4 años, que piense a más largo plazo que eso. No sólo debemos quedarnos en los diagnósticos, si es que existen, sino que tenemos que empezar a pensar en las propuestas racionales, con inteligencia y con gente de la comuna, no foránea, porque después se irán o los irán”, ya que Bulnes de turístico no tiene nada, y estoy seguro que su gente jamás ha querido tomar ese rumbo, por lo tanto, ¿las autoridades están tomando en cuenta la opinión democrática del pueblo? Sin duda el Concejo Municipal de esta bella ciudad, algo tendrá que decir y si no es así, Bulnes está condenado a perder su identidad para vestirse con ropa ajena.

Aunque aún queda la esperanza de que un futuro gobierno comunal, decrete que Bulnes vuelva a la cordura y elimine todas las trazas de este experimento que a la larga y con los años será recordado como otro error donde no se respetó la realidad y se quiso maquillar a un caballo para que hiciera peripecias en una carpa de circo. Todo por el aplauso, todo por la idea nueva y extravagante, aún a costa de la dignidad de toda una comuna a la que nadie le preguntó nada.

PD. Gracias al Señor Gonzalo Fuentes, esta columna la dedico a usted y a quienes piensan como usted, o sea, a los nacidos en Bulnes y a todos los que tenemos familiares en esa hermosa y pequeña comuna de Ñuble.

Bulnes, ciudad de la Camelias, Bulnes ciudad eminentemente Agrícola.
El verdadero investigador de la realidad de una comuna, primero es un profesional, serio, sin elocuencias falsas, y que tiene la capacidad de presentar una evaluación de indicadores territoriales concreta, pertinaz, y complementada con los verdaderos intereses de la comuna, mediante instrumentos de muestreo en terreno y diagnósticos participativos, y a pesar de todo eso, y aún así, un profesional preparado sabe que no es posible asegurar a ciencia cierta, si lo que están incubando es algo genial o sólo una “burbuja” producto de una idea básica, sin base, apenas esbozada a la rápida y más maquillada que la yegua del Tony Caluga.

Escribió para Tejemedios:
MARIO HUNKEL VENEGAS
SOCIÓLOGO CHILLANEJO
Pontificia Universidad Católica