Primero un gran saludo a Ñuble Región, a Chillán, a Chillán Viejo, Bulnes, San Carlos, Ñipas, Niblinto, Quillón, Yungay, Coelemu, también a Dichato, porque serán una comuna de Ñuble y en especial a Yumbel, donde nací, aunque ahora ya soy parte de Chillán, tierra de héroes, artistas y yo, desde hace 25 años.
-Un saludo gigante a todas las comunas de esta hermosa tierra llamada Ñuble. Segundo quiero agradecer a Iván el terrible, mi amigo de pensamientos y desquiciados momentos de tertulia, por permitirme torearlos a través de esta ventana digital que ya se ve en todas partes y que los políticos ya están consultando.
Un saludo a mis colegas columnistas y en especial a la Señora María Isabel Rozas, porque me encanta lo que hace por los demás. En esta, mi primera columna, quiero decir que todos los senadores que no aprobaron cambiar el binominal, merecen todos los insultos que ustedes se sepan. Seguimos amarrados y todos defienden las cuotitas de poder. Al final nadie sabe por quién vota. -Eso para empezar a calentar motores en estas cuestiones políticas de las que los adultos arrancan y los jóvenes no quieren oír, porque no las entienden, ya que la juventud de hoy está saliendo medio lenta y medio estúpida, aunque por cierto, también hay adultos que están para el Water. -Para mí la radiografía de la mayoría de los jóvenes, excepto unos 1000 en todo Ñuble, es la de un Repitente de curso, flojo, sin aspiraciones, carretero, flaite, regetonero, borracho, hediondo y valuarte de los derechos del niño. Yo también soy joven pero no soy care jarro. (30 añitos)
Ahora vamos a lo nuestro y esta es sin enojarse. Se han dado cuenta que cuando cambian los alcaldes, los funcionarios municipales y los jefes de turno, les hacen la pata para conservar los puestos. Eso pasa porque nadie protege a los funcionarios y estos quedan con la guata pelada tanto arrastrarse y hablar puras leseras que ni creen. Sobajean al alcalde hasta que el pobre tipo queda gastado. El cinismo comienza a aparecer de a poco y al final terminan pasando la lengua por el piso para caerles bien. -¿Para qué hablar de los nuevos?, de los contratados por ser afines…Esos ya dan asco. Puras flores, puros piropos ¿y todo para qué?, para colgarse de las tetas fiscales y del cogote del Edil. Díganme que estoy mintiendo, ¿lo han visto en sus comunas cierto?, pues les digo, ¡esa guea es epidemia, todos cagados de miedo los pobres pájaros!
ENTRANDO EN TIERRA DERECHA
Los alcaldes que elegimos llegarán pronto a sus primeros “100 días de Gobierno”. Un hito que aprovechan medios de comunicación y comunidades para hacer una primera evaluación sobre su gestión. Ojo, las evaluaciones muy anticipadas no sirven de nada, así que si su alcalde lo hace como las huevas, es flojo, anda hediondo o no se lava las patas y las tiene llenas de tierra. No importa, todavía no es el momento de sacarle la chucha.
Las encuestas, los programas de micrófonos abiertos y las redes sociales les preguntan a los ciudadanos ¿cómo califican a sus alcaldes?, como creyendo que la gente entiende el funcionamiento del Estado y los avatares de la política y el gobierno. La verdad no cachan ni una, -y seguro deben haber sido repitentes en sus años de la motoneta-
Pero como a mi me cuesta ser serio, porque me gusta el gueweo, igual que a todos los giles que se las dan de siúticos, el Director de este Portal me permitió escribir lo que quisiera, mientras al final fuera un aporte. Bueno, ahora me pondré formal y muy FOME, pero el jefe manda y aquí va el aporte.
Para que la evaluación ciudadana sobre los alcaldes y los moscardones que revoltean chupándole el néctar “a las flores” sea un poco más informada y equilibrada les sugiero considerar estos elementos de juicio:
No es fácil pasar de la campaña al gobierno. En las campañas los candidatos suelen especular y exagerar con sus propuestas para ganar votos, pero una vez en el puesto la cruda realidad los aterriza de hocico.
Después de aprender donde queda el baño, como se prende el computador, cuál es el número de la extensión de la secretaria que dejó el otro alcalde y cómo se maneja el teléfono, los alcaldes recién posesionados se estrellan con la cruda realidad, nuevamente de hocico.
En ese primer día de gobierno los alcaldes encuentran que el presupuesto está comprometido hasta el tope y que sólo hasta su segundo año podrán empezar los planes y programas que ofrecieron. -Pero los pobres diablos que encuentran cifras azules, están más cagados, porque todos estarán esperando a que se pase a números rojos para gritarle “incompetente ordinario, ya la cagaste”
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Los alcaldes tienen que presentar un Plan de Desarrollo al Concejo y elaborar sus presupuestas de acuerdo con él y el Plan de Ordenamiento Territorial de cada municipio. Lograr su aprobación toma por lo menos 5 meses.
Los electores aún no entendemos la importancia de elegir suficientes concejales de la misma línea del alcalde para que este pueda gobernar. Un alcalde sin mayoría en el Concejo tendrá muchas dificultades para sacar adelante las propuestas por las cuales lo votamos.
Por supuesto estas consideraciones no pueden ser disculpa para exigir un buen desempeño a los alcaldes, al fin y al cabo, como dirían los abuelos, al desayuno se sabe cómo será el almuerzo.
Y claro, debemos considerar que es posible que hayamos metido la pata y elegido al tipo equivocado, al más idiota, por lo tanto es seguro que estaremos enojados 4 años (o menos si amputamos al alcalde mucho antes) y si los concejales son unos pasteles que no sirven para nada, como ya se ha visto en muchas comunas de nuestro querido Ñuble por muchos años, estaremos mucho más enojados. -Pero calma, aún falta, recuerde que sólo a los 100 días se tiene la foto sacada, y si no es de su agrado, ahí sí les pueden echar todas las chuchadas que quieran a los holgazanes del pueblo. -¡Que linda es la democracia!
Para Tejemedios
MARIO HUNKEL VENEGAS
Cientista Político y Administrador Público
Pontificia Universidad Católica